Dolor crónico: entender más para recuperar mejor
Cuando el dolor lleva tiempo presente, rara vez depende de un único factor. Estudiamos tu caso de forma global y diseñamos un plan de tratamiento individualizado para ayudarte a recuperar función, actividad y calidad de vida.
El dolor es real, aunque no siempre exista una única lesión que lo explique
Cuando el dolor persiste, pueden intervenir múltiples factores relacionados con los tejidos, el sistema nervioso, la actividad física, el descanso, las experiencias previas o el estado emocional.
Por eso estudiamos cada caso desde diferentes perspectivas y coordinamos a los profesionales que sean necesarios dentro de un mismo plan. Revisamos la evolución periódicamente y ajustamos los objetivos según lo que realmente necesitas recuperar.
Comprender
Observamos movilidad, postura, reflejos y adquisición de habilidades para conocer el punto de partida.
Recuperar capacidad
Diseñamos estrategias adaptadas a la edad y a las necesidades de cada persona.
Recuperar autonomía
Enseñamos actividades y recomendaciones para continuar el trabajo y las rutinas cotidianas.
Dolor musculoesquelético persistente
El dolor de espalda, cuello, hombro, rodilla u otras regiones puede mantenerse más allá de los tiempos habituales de recuperación. Valoramos cuánto está afectando a tu movimiento, fuerza, trabajo, descanso y actividad para diseñar un plan progresivo de recuperación.
Comprender el problema
Valoración global.
Recuperar movimiento
Según tolerancia.
Construir capacidad
Fuerza y carga progresiva.
Volver a tus actividades
Objetivos reales.
Dolor neuropático
El dolor neuropático puede acompañarse de quemazón, descargas, hormigueo, alteraciones de sensibilidad o dolor ante estímulos que normalmente no deberían resultar molestos. Valoramos las características del dolor y la función neurológica para orientar el plan y coordinar la atención médica cuando sea necesario.
Caracterizar los síntomas
Valoración específica.
Recuperar tolerancia
exposición progresiva.
Mejorar función
movimiento y actividad.
Coordinar el tratamiento
cuando sea necesario.
Fibromialgia y sensibilización
Cuando el dolor aparece en múltiples zonas y se acompaña de fatiga, alteraciones del sueño o menor tolerancia al esfuerzo, el tratamiento necesita mirar más allá de una única estructura. Diseñamos un plan progresivo para mejorar capacidad física, autonomía y manejo de los síntomas.
Conocer tu capacidad actual
valoración global.
Regular actividad y descanso
evitar extremos.
Recuperar condición física
progresión individual.
Abordar otros factores
sueño, estrés y salud emocional.
Dolor persistente después de una cirugía
En algunas personas el dolor continúa después de que los tejidos hayan superado las primeras fases de recuperación. Analizamos la cirugía realizada, la evolución de los síntomas y las limitaciones actuales para reconstruir progresivamente movimiento, fuerza y confianza.
Revisar el proceso
historia y situación actual.
Recuperar movimiento
Conocer progreso y la tolerancia a las actividades rutinarias.
Aumentar tolerancia
Adaptamos objetivos y estrategias a la vida cotidiana de la persona.
Volver a la función
Vida diaria, trabajo o deporte.
¿Qué se considera dolor crónico?
Hablamos de dolor crónico cuando el dolor persiste durante un periodo prolongado y puede llegar a afectar al movimiento, el descanso, el estado de ánimo y las actividades cotidianas. En nuestra Unidad de Dolor Crónico abordamos cada caso de forma individual para comprender los diferentes factores que pueden estar influyendo en el dolor.
¿Qué tipo de dolor crónico tratáis?
Abordamos diferentes tipos de dolor persistente, como dolor lumbar o cervical, dolor musculoesquelético, fibromialgia, artrosis, dolor asociado a lesiones y otras situaciones en las que el dolor se mantiene en el tiempo. Realizamos una valoración individual para determinar el enfoque más adecuado en cada caso.
¿Qué profesionales forman parte de la Unidad de Dolor Crónico?
Nuestro abordaje es multidisciplinar y puede implicar diferentes especialidades, como medicina, fisioterapia, ejercicio físico, podología, psicología y nutrición. La coordinación entre profesionales nos permite valorar el dolor desde diferentes perspectivas y diseñar un plan adaptado a las necesidades de cada persona.
¿El ejercicio puede ayudar si tengo dolor crónico?
Sí. El ejercicio adaptado puede ser una herramienta importante para mejorar la movilidad, la fuerza, la capacidad física y la confianza en el movimiento. El programa se adapta progresivamente a cada persona, teniendo en cuenta su situación, capacidades y evolución.
¿Tengo que convivir con el dolor para siempre?
El dolor crónico puede ser complejo y no siempre desaparece por completo, pero existen estrategias para reducir su impacto y mejorar la función y la calidad de vida. Nuestro objetivo es ayudarte a comprender mejor tu dolor, recuperar progresivamente tus capacidades y adquirir herramientas para gestionarlo en tu día a día.
¿Cómo se diseña el tratamiento para cada persona?
Comenzamos con una valoración individual en la que analizamos el dolor, cómo afecta a tus actividades, tu estado físico y otros factores que pueden influir en su evolución. A partir de esta valoración establecemos un plan personalizado y coordinamos las diferentes especialidades cuando es necesario, realizando un seguimiento de tu evolución.

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