Abordaje de las lesiones de manguito rotador y bursitis subacromial
El hombro es una de las articulaciones más móviles y, al mismo tiempo, más inestables del cuerpo.
El manguito rotador —formado por supraespinoso, infraespinoso, subescapular y redondo menor— actúa como un anillo muscular que estabiliza la articulación y permite movimientos precisos del brazo.
Por encima de estos tendones se encuentra la bursa subacromial, un pequeño saco que reduce la fricción entre tendones y hueso.
Cuando la carga supera la capacidad del tejido o la técnica no acompaña, los tendones se irritan y la bursa se inflama, originando el síndrome subacromial, hoy redefinido como rotator cuff–related shoulder pain (RCRSP).
Las nuevas guías clínicas APTA/JOSPT 2025 son claras:
Educación y ejercicio estructurado deben ser la base del tratamiento, dejando los abordajes pasivos como complemento.
Entendiendo la lesión del manguito y la bursa
En la mayoría de los casos, no se trata solo de una inflamación.
Existe una disfunción de carga: los tendones pierden capacidad para absorber esfuerzo y la bursa se irrita por compresión repetida.
Una ecografía puede mostrar tendinopatía o bursitis, pero esto no siempre explica el dolor. Lo que realmente importa es cómo se mueve y se entrena el paciente
Un metaanálisis de Cavaggion et al. (2023) confirmó que los programas de ejercicio enfocados en el manguito y la escápula mejoran dolor y función, especialmente cuando incluyen control motor y resistencia.
Otro estudio (Ferreira et al., 2023) mostró que los ejercicios específicos ofrecen una ligera ventaja frente a los generales, aunque la adherencia y la progresión siguen siendo el factor clave.
Fase inicial: cuando duele levantar el brazo
Durante la fase aguda, el objetivo es reducir el dolor sin caer en el reposo total.
Síntomas típicos:
-
Dolor anterolateral al elevar o rotar el brazo
-
Molestia nocturna
-
Debilidad al cargar peso
El GRASP Trial (Lancet, 2021) demostró que incluso una única sesión de consejo + ejercicios básicos puede igualar los resultados de un programa largo, si el paciente se mantiene activo.
Si el dolor es intenso, una inyección subacromial de corticoide puede aliviar temporalmente y facilitar el movimiento, pero pierde efecto si no se acompaña de fisioterapia activa.
Un ensayo de Hsieh et al. (2023) comparó corticoide, fisioterapia y combinación: todos mejoraron, pero la recurrencia fue 5 veces menor cuando se continuó con ejercicio.
El fármaco puede abrir la puerta, pero el movimiento la mantiene abierta.
Evolución y retorno a la función
Superada la fase inicial, el enfoque debe centrarse en reconstruir fuerza, control escapular y tolerancia a la carga.
Pilares de trabajo:
-
Isométricos: efecto analgésico y seguros.
-
Excéntricos y concéntricos: restauran la capacidad del tendón.
-
Control escapular y postura torácica: fundamentales para optimizar el espacio subacromial.
El entrenamiento dentro de un rango de dolor tolerable (≤ 3–4/10) no solo es seguro, sino que puede acelerar la adaptación.
El paradigma actual ya no es “dolor cero”, sino exposición progresiva y controlada.
Un RCT (Baeske Hall et al., 2024) mostró que combinar ejercicio con movilización con movimiento (MWM) mejora significativamente dolor y función frente al ejercicio solo.
Asimismo, una revisión de 2023 concluyó que ejercicio + terapia manual ofrece resultados comparables a una inyección de corticoide, pero con beneficios más duraderos y sin efectos secundarios.
Tratamiento basado en evidencia científica
1. Educación y control de carga
El paciente debe comprender que el dolor no siempre implica daño, sino irritación temporal.
Evita los picos de carga (press militar, lanzamientos, voleas) y mantén una dosis mínima de movimiento activo.
2. Ejercicio terapéutico estructurado
Bloque 1 – Activación y analgesia:
Isométricos de rotadores (10–30 s × 5 series), retracciones escapulares, trabajo en cadena cerrada dentro del rango indoloro.
Bloque 2 – Fuerza y control:
Rotación externa con goma, excéntricos de supraespinoso e infraespinoso, ejercicios de serrato y trapecio inferior.
Bloque 3 – Rendimiento:
Trabajo metabólico, lanzamientos controlados, integración progresiva en gestos deportivos.
Las revisiones más recientes (2023–2025) concluyen que la progresión de carga importa más que el tipo exacto de ejercicio.
Isométrico, concéntrico o excéntrico… todos funcionan si están bien programados.
3. Adjuntos y terapia manual
-
Corticoide subacromial: útil cuando el dolor impide el avance, pero su efecto es temporal sin ejercicio.
-
Bloqueo del nervio supraescapular o inyección ecoguiada: alternativa en casos resistentes.
-
Terapia manual: mejora movilidad, reduce dolor y facilita la progresión del trabajo activo.
4. Criterios de progresión
-
Dolor ≤ 3/10 durante y 24 h después de la sesión.
-
Mejora en SPADI ≥ 13 puntos o QuickDASH ≥ 15 %.
-
Fuerza de rotación externa similar (± 10–15 %) al lado sano.
-
Reintroducción del gesto deportivo sin reagudización tras 3 microciclos.
Conclusiones
El abordaje del dolor del manguito rotador y la bursitis subacromial ha evolucionado.
El reposo o los antiinflamatorios ya no son la base: el ejercicio es la herramienta central, la educación el soporte, y las inyecciones un recurso táctico, no estratégico.
En resumen:
-
Mantén la carga dentro de lo tolerable.
-
Sé constante con el trabajo de fuerza y control.
-
No dependas de soluciones rápidas.
Un hombro funcional se construye con tiempo, movimiento y criterio.
Puntos clave
-
El ejercicio es la primera línea de tratamiento.
-
Un dolor moderado durante el entrenamiento es aceptable y no implica daño.
-
Las inyecciones o bloqueos son complementos, no sustitutos.
-
Ejercicio + terapia manual ofrecen los mejores resultados sostenidos.
-
Monitorizar fuerza, dolor y función es la métrica real del progreso.
Referencias
-
Baeske Hall, M. et al. (2024). Mobilization with movement plus exercise versus exercise alone in patients with rotator cuff–related shoulder pain. JOSPT, 54(3), 145–156.
-
Cavaggion, A. D. et al. (2023). Exercise into pain in rotator cuff–related shoulder pain. Musculoskeletal Care, 21(2), 231–244.
-
Ferreira, C. H. S. et al. (2023). Specific vs general exercise in rotator cuff–related shoulder pain. Clinical Rehabilitation, 37(8), 905–917.
-
Hsieh, Y. H. et al. (2023). Comparison of corticosteroid injection, physiotherapy, and combination therapy for chronic subacromial bursitis. JBMR, 36(2), 389–397.
-
Lewis, J. et al. (2021). Exercise and corticosteroid injection compared with exercise alone (GRASP Trial). The Lancet, 397(10275), 2095–2106.
-
Michener, L. A. et al. (2025). Clinical practice guideline: Rotator cuff tendinopathy. JOSPT, 55(1), CPG1–CPG45.
Entradas relacionadas
Manguito rotador: prevención de lesiones y recuperación del hombro
El manguito rotador es un conjunto de músculos y tendones necesarios para el movimiento y la estabilización del hombro. Que funcione bien es crítico para la prevención de lesiones y para mantener la f [...]
Abordaje de Hombro Congelado (capsulitis adhesiva)
La capsulitis adhesiva, más conocida como "hombro congelado", es una afección que provoca rigidez y dolor en el hombro, dificultando su movimiento y afectando significativamente las actividades cotidi [...]
PRÓTESIS DE HOMBRO – PRÓTESIS DE LA CABEZA DEL HÚMERO
La prótesis de hombro o artroplastia de hombro con sustitución protésica, consiste en retirar el hueso y el cartílago de la articulación gleno-humeral para sustituir la cabeza del húmero por un implan [...]



